Un ataque mortal ruso en Zaporizhia mató a un niño de 7 años e hirió a otras personas tras impactar en una vivienda familiar recientemente ocupada. Durante la noche, los misiles y drones rusos atacaron zonas residenciales e infraestructuras energéticas, provocando cortes de electricidad generalizados en Kiev y nueve regiones ucranianas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió a sus aliados que proporcionaran sistemas de defensa aérea y aplicaran sanciones, mientras que el Ejército ucraniano informó que el mes pasado había atacado el territorio ruso en 70 ocasiones, apuntando a instalaciones energéticas y reduciendo la capacidad de refinado de petróleo de Rusia en aproximadamente un 20%.
