Lo que fue inicialmente una oleada de rechazo de figuras del movimiento MAGA por el anuncio de Bad Bunny como estrella del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl ha escalado a las más altas esferas del poder republicano, con el presidente Trump y el jefe de la Cámara de Representantes cuestionando su elección. Así avanzan las reacciones contra el cantante, recién elegido el máximo artista latino del siglo XXI por la revista Billboard.
