Ni el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, ni el gobernador de Illinois, J. B. Pritzker, han sido acusados de delitos penales. Sin embargo, ambos, del Partido Demócrata, se han convertido en destacados opositores de la ofensiva migratoria del líder republicano y del despliegue de la Guardia Nacional en ciudades de tendencia progresista. Pese a las amenazas, Johnson y Pritzker sostienen que no se dejarán disuadir por el presidente.
