Para comienzos de 2025, la actividad económica en la Franja de Gaza ya estaba prácticamente paralizada, según el Banco Mundial, que advierte que la pobreza y el desempleo alcanzan niveles nunca antes vistos. En tanto, en Israel, un flojo crecimiento económico y un déficit en aumento alimentado por un mayor gasto militar, son algunas de las consecuencias de dos años de guerra.
