La política francesa sigue convulsionada tras la dimisión de Sébastien Lecornu, apenas 28 días después de asumir como primer ministro, luego de un fallido intento de presentar un nuevo gabinete. Lecornu, exministro de Defensa y leal al presidente Emmanuel Macron, enfrentó duras críticas por proponer un equipo casi idéntico al de su predecesor, lo que provocó protestas de la oposición. Su nombramiento se produjo tras la destitución de François Bayrou, tras un voto de censura, marcando una serie de primeros ministros efímeros bajo el mandato de Macron. Bayrou, quien estuvo 271 días en el cargo, intentó obtener apoyo público para las medidas de austeridad, lo que generó numerosas manifestaciones.
