Inundaciones y deslizamientos de tierra han devastado partes de Asia, causando la muerte de decenas de personas y el desplazamiento de muchas otras. En Nepal, India y el sur de China, las lluvias torrenciales han provocado deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas, con fuertes vientos que han obligado a cancelar vuelos y desplegar equipos de rescate en las zonas afectadas.
