Los refugiados ucranianos en República Checa han compensado la escasez de mano de obra en la economía y también contribuyen al presupuesto nacional mediante impuestos y cotizaciones a la seguridad social. Sin embargo, su presencia y el apoyo que reciben han generado debate político, y algunos partidos, en particular las agrupaciones de oposición, han utilizado el asunto para ganar terreno en las próximas elecciones.
