El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, anunció que no recurrirá al artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobar leyes sin voto parlamentario, para reducir tensiones y fomentar el diálogo con la oposición. Mientras el socialista Fabien Roussel celebró la decisión y pidió consensos, sectores como La Francia Insumisa y Marine Le Pen expresaron escepticismo sobre las intenciones del Gobierno.
