Tras cruzar el Mediterráneo, en 42 embarcaciones y cerca de 500 activistas fueron interceptados por las fuerzas israelíes. La Flotilla Global Sumud, que buscaba llevar ayuda humanitaria a Gaza, fue detenida en medio de un operativo militar. El ministro de Seguridad Nacional de Israel ha declarado que «prefiere encarcelar a los activistas» antes que deportarlos, y ha reiterado su apoyo a una invasión total de Gaza. Israel ya ha comenzado a deportar a los integrantes de la Flotilla, mientras crecen las críticas internacionales por el trato a los tripulantes.
