Un año después de su aplastante victoria electoral, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mantiene una popularidad notable: el 80 % de los mexicanos respalda sus políticas. Exalcaldesa de la capital y política de izquierda, ha seguido la línea trazada por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Aunque la “fórmula Sheinbaum” parece funcionar, dos grandes desafíos se mantienen en primer plano: la violencia e inseguridad y las presiones de Donald Trump.
