Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, México se alista para recibir a millones de visitantes, pero también para enfrentar un flagelo ya conocido: la trata de personas. Experiencias de torneos anteriores muestran cómo los megaeventos pueden transformar la logística en una cancha de explotación laboral y sexual. France 24 analiza cómo el contexto mexicano -con leyes laxas, alta vulnerabilidad de migrantes y desigualdad estructural- ofrece un terreno fértil para estas redes criminales.
