El primer ministro británico, Keir Starmer, intensificó sus críticas contra el partido de oposición Reform UK en el marco de la conferencia anual del Partido Laborista, que lidera. El mandatario calificó de “racista” la política migratoria de sus opositores. La economía y la crisis migratoria son dos de las principales preocupaciones de los ciudadanos, factores que han impulsado el crecimiento del apoyo al partido de ultraderecha. Informa desde Londres, nuestra corresponsal Luisa Pulido.
