Ucrania sufrió la noche del sábado al domingo uno de los ataques más masivos desde el inicio de la guerra: casi 500 drones y más de 40 misiles rusos golpearon varias regiones del país durante más de 12 horas, dejando al menos cuatro muertos —entre ellos una niña de 12 años— y decenas de heridos. Mientras Kiev acusa a Moscú de dirigir una «guerra contra civiles», Polonia movilizó su aviación tras las incursiones en su espacio aéreo y la OTAN reforzó su vigilancia en el Báltico.
