A un año de la muerte de Hassan Nasrallah, Hezbolá conmemora bajo presión militar. Seguidores del denominado “partido de Dios” se reunieron para recordar al líder chiita, muerto en un ataque aéreo israelí. Diez días después, Israel lanzó una operación que decapitó la cúpula de Hezbolá, debilitando su apoyo a Gaza. Además, el grupo perdió una ruta clave de suministro en Siria tras la caída de Bashar al Asad. Pese a los golpes, Hezbolá busca movilizar su base en Líbano y reconstituir sus fuerzas.
