A un año de la muerte del líder político Hasan Nasrallah, asesinado en 2024, Hezbolá ha convertido las conmemoraciones en los suburbios de Beirut en una celebración que busca proyectar unidad nacional. Sin embargo, algunas proyecciones en zonas turísticas han generado controversia, y el evento ha estado marcado por la ausencia del presidente y el primer ministro libanés.
