En varios países han estallado protestas lideradas por jóvenes, y la bandera pirata del anime japonés ‘One Piece’ se ha convertido en un símbolo de la resistencia contra la corrupción y el autoritarismo. En Perú, manifestantes de la generación Z se volcaron a las calles de Lima criticando al Gobierno de la presidenta Dina Boluarte por su mala gestión económica y sus escándalos.
