Otra tormenta tropical azotó las islas filipinas este viernes 26 de septiembre, lo que deja al menos cuatro víctimas mortales. Más de 433.000 personas fueron evacuadas de aldeas propensas a deslizamientos de tierra e inundaciones, azotadas durante mucho tiempo por tifones. Las autoridades meteorológicas prevén que el fenómeno se convertirá en tifón a medida que avanza hacia Vietnam.
