La Asamblea Legislativa de Río de Janeiro aprobó una medida polémica que otorgaría a los policías primas de hasta el 150% de su salario por la incautación de armas o la «neutralización de criminales». La propuesta, que espera la aprobación del gobernador Claudio Castro, aliado de extrema derecha del expresidente Jair Bolsonaro, ha despertado temores entre los habitantes de que la ciudad caiga en la anarquía. Las críticas advierten sobre los posibles abusos que evocan la dictadura militar brasileña y las políticas similares de la década de 1990.
