Muchas estructuras han sufrido daños con el paso del supertifón Ragasa que llegó a Hong Kong, pero solo dejó algunos daños y pocos heridos. Sin embargo, azotó con más fuerza a Taiwán. Allí el fenómeno provocó varias muertes y dejó una ciudad sumergida. Por su parte, Filipinas declaró máximo estado de alerta tras lluvias torrenciales.
