El líder supremo iraní, Alí Jamenei, rechazó las negociaciones con Estados Unidos, afirmando que no aportaban ningún beneficio y que equivalían a una forma de dictadura. Subrayó que Irán enriquece uranio al 60%, y no al 90% requerido para fabricar armas nucleares, asegurando que el programa tiene fines pacíficos. A pesar de ello, el presidente estadounidense Donald Trump impuso restricciones a las actividades nucleares de Irán y habría enviado una propuesta a Jamenei, que fue rechazada.
