La compañía estadounidense Collins Aerospace, que provee sistemas de facturación y embarque en gran parte de los aeropuertos europeos, sufrió en la noche del viernes una “interrupción cibernética” de origen aún desconocido que paralizó procesos en Bruselas, Londres, Berlín y Dublín, provocando largas esperas, retrasos y cancelaciones de vuelos.
