Acusada de un supuesto «genocidio blanco», Sudáfrica es víctima de una campaña brutal por parte de Washington. Como varios países, sufre las consecuencias del cierre de USAID, la agencia estadounidense de ayuda exterior. Además del radical recorte presupuestario de Elon Musk, Estados Unidos ha expulsado al embajador sudafricano y amenaza con cancelar los acuerdos de libre comercio.
