La Comisión Europea propuso suspender ciertos acuerdos comerciales relacionados con el intercambio de bienes entre Israel y la Unión Europea (UE), aunque por el momento esta medida no tiene posibilidades de ser adoptada por los Veintisiete debido a la falta de apoyo suficiente. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, también sugirió sancionar «ministros extremistas y colonos violentos».
