El 1 de diciembre de 2024, Bélgica se convirtió en el primer país europeo en regular la prostitución mediante un contrato de trabajo formal. Esta reforma va más allá de la de 2022, que ya había despenalizado la prostitución en el país. La nueva legislación permite a las trabajadoras sexuales beneficiarse de un estatus independiente. Pero desde su entrada en vigor, ¿ha tenido realmente la nueva ley los efectos deseados?
