El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reunió en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una visita de dos días que se centró en el conflicto en curso en Gaza. Estados Unidos reafirmó su apoyo «incondicional» a Israel, restando importancia al reconocimiento internacional de un Estado palestino y criticando tales acciones como simbólicas y contraproducentes para los esfuerzos de paz.
