El 13 de septiembre de 1993, Israel y los Territorios Palestinos estrecharon sus manos en Washington bajo la mirada de Bill Clinton, con la esperanza de alcanzar la paz en Medio Oriente, al firmar los Acuerdos de Oslo que planteaban la solución de dos Estados: Israel y palestina. Sin embargo, tres décadas después, esa solución parece más lejana, mientras la violencia, la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania, las divisiones políticas palestinas y la falta de confianza mutua han erosionado el proceso de paz.
