Miles de ciudadanos salieron a las calles de Río de Janeiro al ritmo de la samba para celebrar la histórica condena contra el expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro. La Corte Suprema condenó a Bolsonaro a 27 años y tres meses de prisión por intento de golpe de Estado. Aunque muchos aplaudieron la decisión, en Brasilia los seguidores de exmandatario se reunieron frente a su residencia para denunciar la sentencia y calificar el juicio como «políticamente motivado» y una «cacería de brujas». Estados Unidos también criticó la condena.
