Una etapa neutralizada, dos recortadas, un corredor retirado, un cambio de uniforme en plena carrera, un pelotón unido en la promesa de exigir seguridad y amenazas que no cesan. La Vuelta a España se ha convertido en escenario de encendidas protestas a favor de Gaza y de la causa palestina, pero no es el único, y la conversación sobre eventuales sanciones a Israel comienza a tomar forma en el deporte.
