Apasionado defensor de las posiciones más conservadoras de la derecha estadounidense, opuesto al aborto, al reconocimiento de la comunidad LGBTIQ+, cuestionador del empoderamiento femenino y el movimiento “Black Lives Matter”, predicador de una supuesta lucha del bien contra el mal encarnada en republicanos y demócratas, el activista Charlie Kirk, asesinado este 10 de septiembre, jamás buscó imponer sus posturas extremas, y apostó al debate y el acercamiento para propagar sus ideales.
