Israel perpetró un ataque en Qatar contra altos mandos de Hamás que dejó seis muertos, pero ninguno del liderazgo del grupo palestino islamista. La arremetida puso en riesgo las negociaciones que estaban en curso en Doha y desató la ira de varios países de la región. EE. UU. debe ahora maniobrar entre sus dos grandes aliados en la zona. Expreso de Oriente analiza el tema con el experto en defensa Néstor Rosanía.
