La viceprimera ministra británica, Angela Rayner, segunda al mando en el Gobierno de Keir Starmer, dimitió en medio del escándalo desatado por presunta evasión de impuestos en la adquisición de una vivienda. David Lammy, quien estaba al frente del Ministerio de Exteriores, fue nombrado en reemplazo de la alta funcionaria.
