
Cuando alguien pierde la residencia, para el fisco es como si hubiese «muerto» como residente. Pretender «revivirlo» retroactivamente para cobrarle como si nunca se hubiese mudado es como querer torturar a alguien que ya falleció.
noticias nacionales e/internacionales y musica 24hs.

Cuando alguien pierde la residencia, para el fisco es como si hubiese «muerto» como residente. Pretender «revivirlo» retroactivamente para cobrarle como si nunca se hubiese mudado es como querer torturar a alguien que ya falleció.
