Después de uno de los peores sismos en la historia de Afganistán, rescatistas y civiles trabajan en las labores de búsqueda y rescate, mientras advierten que la cifra de muertos podría aumentar a medida que avancen los operativos. El Gobierno talibán pidió ayuda internacional, pese a las sanciones impuestas por Occidente. India ya entregó tiendas de campaña y China manifestó su disposición a proporcionar apoyo.
