Las autoridades búlgaras hicieron públicas sus sospechas de un intento ruso por sabotear la gira de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por los países europeos fronterizos con Rusia. Las autoridades aseguran que el avión en el que se movilizaba la líder europea tuvo una interrupción de la señal de GPS cuando se acercaba a aeropuerto de Plovdiv, obligando a los pilotos a aterrizar con sistemas de navegación terrestres.
