Las autoridades ucranianas confirmaron este 29 de agosto que aumentó a al menos 23 la cifra de víctimas mortales tras el mayor ataque ruso contra Kiev, ocurrido un día antes. Al tiempo que Rusia incrementa sus embestidas, se opone a las propuestas sobre garantías de seguridad a la nación invadida, punto crucial de las discusiones para un eventual cese de hostilidades. El Kremlin calificó este viernes de “parciales” los planes que han barajado un posible despliegue de tropas extranjeras en suelo ucraniano, en una posguerra.
