Violaciones al debido proceso y ‘falsas acusaciones’. El caso de Kilmar Abrego refleja la política migratoria de Donald Trump. El migrante de origen salvadoreño pasó de ser acusado de ser miembro de una pandilla a líder de una red de tráfico de migrantes. Las acusaciones varían y se ajustan a la estrategia del Gobierno estadounidense para lograr su cometido: expulsarlo del país. Una historia que se repite en muchos migrantes que son criminalizados para ser deportados.
