El embajador de Estados Unidos en Francia, Charles Kushner, acusó al presidente Emmanuel Macron de no luchar contra el antisemitismo, asegurando que todos los días hay agresiones a judíos en las calles y vandalismo en sinagogas y escuelas. El Ministerio de Asuntos Exteriores francés respondió y calificó las acusaciones como «inaceptables», afirmando que «contravienen el derecho internacional y el deber de no injerencia en los asuntos internos de los Estados».
