- El grupo de intelectuales y amigos de la escritora acordaron con Alberto Sato la creación de un fideicomiso para preservar su obra y su biblioteca.
- Buscan garantizar que sus papeles, archivos y libros permanezcan accesibles en el CeDInCI.
- Mientras tanto, el juez Fernando Cesari deberá definir el destino de los bienes y derechos intelectuales.
