El Ejército israelí justificó una reciente operación en la que talaron cientos de árboles de olivo en Cisjordania, argumentando que se trataba de una medida de “seguridad”. En contraste, los palestinos calificaron la acción como una “política deliberada de destierro”, con el objetivo de “eliminar el vínculo de la gente con su tierra”. Mientras Israel continúa su ocupación en Cisjordania, palestinos replantan árboles como acto político.
