Rusia acusó a Ucrania de atacar con drones una planta nuclear en la región de Kursk, provocando un incendio, pero sin afectar los niveles de radiación, en una incursión que se produce en el aniversario número 34 de la independencia ucraniana de la Unión Soviética. Las conmemoraciones por esta fecha incluyen la visita del primer ministro canadiense Mark Carney y del enviado especial de Estados Unidos Keith Kellogg.
