Tras una reunión con sus ministros y la cúpula militar en Cali, el presidente colombiano Gustavo Petro señaló que el ataque en esa ciudad fue «una reacción» de los grupos al margen de la ley frente a operativos en una zona cercana de cultivo de hoja de coca, conocida como el Cañón del Micay. El mandatario estudia la posibilidad de declarar estado de conmoción interior para hacer frente a ataques similares. Informe de María Clara Calle.
