Canadá anunció que eliminará gran parte de los impuestos de importación que había aplicado a Estados Unidos, pero que mantendrá los aranceles sobre acero, aluminio y automóviles mientras negocian los gravámenes. Aunque el Gobierno del canadiense Mark Carney ha adoptado un tono más moderado, aún no se alcanza un acuerdo con Donald Trump. Las tensiones reflejan el impacto económico en sectores clave y en las relaciones bilaterales.
