España ha contenido casi en su totalidad los incendios que arrasaron más de 400.000 hectáreas este mes y dejaron cuatro muertos, aunque aún permanecen 18 focos activos. Portugal, por su parte, enfrenta un gran incendio en Arganil y registra cuatro víctimas mortales, mientras la policía detuvo a dos sospechosos de provocar fuegos en la región de Coimbra.
