La legislatura de California aprobó un plan para rediseñar el mapa electoral del estado en beneficio del Partido Demócrata. El nuevo mapa daría a los demócratas cinco escaños o más en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, e inclina las elecciones a favor de ese partido mediante un proceso en el que los bastiones republicanos se separan o diluyen con la creación de distritos sinuosos.
