Crece la condena este 21 de agosto por los hechos violentos registrados un día antes durante un partido de fútbol de la Copa Sudamericana entre el club argentino Independiente y del país vecino Universidad de Chile. El encuentro fue cancelado tras las agresiones entre hinchas de ambos bandos en el estadio, que dejaron al menos diez heridos graves y más de 100 personas detenidas. El presidente chileno Gabriel Boric condenó lo ocurrido y apuntó tanto a la responsabilidad de los fanáticos como la de los organizadores.
