En un ataque nocturno, Rusia lanzó 574 drones y 40 misiles balísticos contra territorio ucraniano: la ofensiva más intensa de las últimas semanas. El bombardeo ocurre en medio de las negociaciones para un eventual encuentro entre Volodímir Zelenski y Vladimir Putin con el fin de alcanzar un alto el fuego. Según las autoridades, la ofensiva dejó un muerto y provocó daños en una fábrica estadounidense.
