El ministro francés de Ultramar, Manuel Valls, se reunió con las principales fuerzas políticas de Nueva Caledonia para promover la aprobación del Acuerdo de Bougival, una propuesta que define el futuro del archipiélago del Pacífico. Firmado cerca de París en julio, el acuerdo prevé la creación de un Estado neocaledonio con nacionalidad propia y poderes compartidos, ofreciendo mayor autonomía sin llegar a la independencia plena. Las protestas no se hicieron esperar de parte de los grupos independentistas, que rechazan tajantemente el pacto.
