El abrupto recorte de la ayuda humanitaria estadounidense ordenado por la Administración de Donald Trump ha desmantelado en seis meses programas clave de alimentación, salud y educación en África subsahariana, la región que más fondos recibía de la desaparecida USAID. Desde clínicas sin personal hasta redes de monitoreo de hambrunas apagadas, el impacto es tan profundo que gobiernos, oenegés y expertos temen una nueva ola de pobreza, migración y conflicto. Reportaje de Irene Savio desde Zimbabue.
