Tras protestas masivas en la noche del sábado, cientos de personas volvieron a salir a primera hora de la mañana de este domingo 17 de agosto para exigir la liberación de los rehenes que Hamás aún tiene en Gaza y llamar a una huelga general para hacer presión al primer ministro Benjamin Netanyahu y pedir el fin de la guerra. A pesar de las manifestaciones semanales multitudinarias, la presión sobre el premier parece ser poca y Netanyahu asegura que quienes defienden el fin de la guerra, «están endureciendo la postura de Hamás».
