Tras tres años de negociaciones con la participación de 184 países, las conversaciones en Ginebra, cuyo objetivo era finalizar el primer tratado global para combatir la contaminación por plásticos, concluyeron sin acuerdo. Mientras algunos países pidieron medidas más estrictas, otros, en particular los países productores de petróleo, se opusieron a regular la producción de plástico, favoreciendo soluciones para la gestión de residuos.
